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Tanemaki — Visión
Explicación para personas. Fuente de la que derivar el README, la web y las solicitudes de financiación. Lengua: español (se derivará versión en inglés para NLnet/comunidad internacional).
En una frase
Tanemaki es una app libre para cuidar y compartir semillas tradicionales, que funciona sin conexión y sin intermediarios: tu banco de semillas en el bolsillo, y una red vecinal para hacerlas circular.
El problema
Un puñado de empresas controla hoy buena parte de las semillas del mundo. Muchas son híbridas o están diseñadas para no reproducirse bien, de modo que hay que volver a comprarlas cada temporada. Mientras tanto, las variedades tradicionales —las que se han cultivado, adaptado y mejorado durante milenios— se pierden a un ritmo acelerado, y con ellas el conocimiento de cómo cultivarlas.
Compartir semillas, que es la práctica más antigua y natural de la agricultura, se ha vuelto en algunos sitios sospechoso o incluso sancionable: en Francia, la asociación Kokopelli fue multada por distribuir variedades no inscritas en el catálogo oficial. La ley tiende a proteger lo registrado y privativo, y a arrinconar lo común.
Quien quiere resistir esto —redes de semillas, colectivos agroecológicos, hortelanas y hortelanos— lo hace hoy con libretas, hojas de cálculo y mucha memoria. No hay una herramienta amena, libre y descentralizada que les acompañe.
La idea
Tanemaki hace dos cosas, y las hace fáciles:
Gestionar. Llevar, de forma sencilla y hasta agradable, el inventario de tu banco de semillas y tu plantel: qué tienes, de qué año, cuánto, de dónde vino, con el nombre que tú usas (no hace falta saber latín). Sirve igual para una persona con cuatro sobres en un cajón que para un banco comunitario con cientos de variedades.
Compartir. Decir qué ofreces y qué no, y que alguien cerca lo encuentre y te contacte —para regalar, intercambiar, o vender si así lo quieres— sin una empresa en medio que controle, censure o se lleve una comisión. La app presenta; el trato lo cierran las personas.
Detrás de todo late una idea: las semillas tradicionales son un bien común de la humanidad. Frente a su privatización, Tanemaki quiere ponértelo fácil para conservarlas, multiplicarlas y hacerlas circular.
Para quién
Para todo el mundo, de los 10 a los 80 años. Para la persona mayor que guarda la semilla de toda la vida y apenas usa el móvil, y para quien coordina un banco comunitario y necesita potencia. La app es sencilla por fuera para quien empieza, y despliega profundidad para quien la necesita, sin convertirse en dos aplicaciones distintas. Hortelanas y hortelanos, redes de semillas, colectivos agroecológicos, ferias de intercambio, escuelas.
Cómo funciona (sin tecnicismos)
Tanemaki está pensada por capas, y cada una es útil por sí sola:
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Tu inventario. Vive en tu teléfono. Funciona sin internet, sin crear ninguna cuenta. Añades una semilla con una foto y un nombre en veinte segundos; si quieres, le pones año, cantidad, procedencia, notas, o hasta su nombre científico (que la app te sugiere, no te obliga a teclear). Y una "varilla" puede ofrecerte rellenar el resto por ti —nombres, cuidados, cómo conservarla, años de viabilidad— a partir de lo poco que has escrito, como propuestas que confirmas o corriges.
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Tu oferta. Por cada cosa decides si es privada, si la compartes, si la cambias o si la vendes. Es tu escaparate, y solo enseña lo que tú elijas.
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La red local. Publicas lo que ofreces y aparece para quien está cerca (nunca tu dirección exacta, solo "a X km"). Quien lo quiera te contacta. No hay servidor central que mande: la identidad es tuya, y los anuncios viajan por una red abierta.
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La confianza. Con el tiempo se teje una red de confianza: quién intercambia, quién devuelve, quién es de fiar. Es la versión digital de algo antiguo.
El Plantare: una promesa de devolver
Cuando das semillas, puedes acompañarlas de un Plantare: un compromiso —heredero de un pagaré de papel real de 2009— de devolver, cuando puedas, una cantidad parecida de semilla libre. No es una deuda con intereses: es una promesa de mantener la semilla viva y en movimiento. Y como para devolver semilla hay que cultivarla, y al cultivarla se multiplica, cada préstamo hace crecer el común en lugar de agotarlo. Es lo contrario de la semilla que no se reproduce.
Qué lo hace distinto
No es "otro Wallapop" ni "otra app de huerto". La diferencia es de raíz:
- Sin centro. No hay una empresa dueña que pueda apagar el servicio, censurar, vender tus datos o quedarse una comisión. Si mañana desaparece quien la mantiene, tu app sigue funcionando y tus semillas siguen circulando.
- Anti-monopolio por diseño. El mecanismo del Plantare está pensado para multiplicar las variedades libres, no para lucrarse con ellas.
- Se propaga como una semilla. Para dar semillas con la app, invitas a la otra persona: cada intercambio real hace crecer la red, sin marketing.
- Legal por diseño. La app no es un vendedor ni un catálogo central: es una herramienta personal que además facilita el contacto. Prioriza el regalo y el intercambio (lo más protegido legalmente) y, cuando alguien vende, avisa con tacto según el país. El dinero, si lo hay, cambia de manos entre personas, fuera de la app.
Valores
Software libre (copyleft). Funciona sin conexión y sin cuenta. Tus datos, en tu dispositivo. Multilingüe desde el primer día, traducida por voluntariado. Sin publicidad, sin comisiones, sin venta de datos. Privacidad por defecto (ubicación aproximada, identidad seudónima).
El nombre y su herencia
Tanemaki (種まき) significa "sembrar, esparcir semillas" en japonés. Es un homenaje a las antiguas tradiciones japonesas de ayuda mutua en torno al arroz —el yui, el trabajo comunitario compartido, y el tanomoshi, los fondos vecinales de reciprocidad— que inspiraron el Plantare original. El apodo corto es Tane ("semilla"). Tanemaki continúa el camino del Plantare (BAH-Semillero, 2009), de la Red de Semillas "Resembrando e Intercambiando" y de la cultura libre. Las semillas del conocimiento libre ya están plantadas.
Sostenibilidad
Tanemaki no tiene modelo de negocio, y es a propósito. Al ser local-first, sigue siendo útil aunque nadie la mantenga ni haya servidores encendidos: la utilidad no caduca. Al ser libre y con datos abiertos, cualquiera puede continuarla. Su desarrollo se sostiene con trabajo voluntario, comunidad (redes de semillas, colectivos) y financiación de bien común (fondos europeos de tecnología libre como NLnet/NGI Zero), nunca cobrando por uso ni extrayendo valor de quien la usa.
La visión mayor
Bajo Tanemaki hay un motor común (commons_core) que resuelve lo difícil: identidad propia, red descentralizada, confianza, y el préstamo-con-devolución. Ese motor sirve para más que semillas. La misma idea —"qué tengo, qué comparto, con confianza y devolución"— vale para una biblioteca vecinal de cosas y herramientas. Tanemaki es la primera app sobre ese motor; otras podrán venir. Generalizamos el motor, no el producto: cada app sigue siendo simple y de un solo propósito.
Estado y camino
En diseño temprano. El orden previsto: primero un inventario usable (útil desde el día uno, aunque no exista aún la parte de compartir); luego la oferta y el Plantare digital; después, como investigación, la compartición local descentralizada; y por último la red de confianza. Cada fase deja algo que ya merece la pena usar. Con un matiz importante que se ve mejor abajo: mientras el inventario es un hito entregable en solitario, la capa social (ofertas + mensajería + relays + confianza) es un salto grande e indivisible, no un incremento pequeño — conviene leer las dos como los dos bloques reales del proyecto.
Cómo participar
Tanemaki es un proyecto abierto. Se puede contribuir cultivando y probándolo en una red de semillas real, traduciéndolo, aportando conocimiento sobre variedades, o programando. El código y su documentación son públicos.
Anexo — Chequeo de completitud (qué está atado y qué no)
Esta sección no va al README ni a la web; es nuestra red de seguridad. Al escribir la visión, esto es lo que veo sólido y lo que aún cojea.
Sólido / atado: el porqué (problema y valores), el qué (gestión + compartición por capas), el público (10–80), el modelo de datos (variedad/lote/movimiento), nombres y catálogo, la compartición y el mercado, el Plantare y su faceta vírica, la postura legal, la sostenibilidad, la frontera core/dominio y el stack.
Aún NO atado (huecos reales que conviene pensar):
- Recuperación de identidad y datos. Cada persona es su propio banco, así que perder el móvil no puede ser perder el banco. Con diseño ya en docs/design/backup-and-recovery.md: copias cifradas que tú controlas (archivo, tu propia nube/Seafile, segundo dispositivo, QR de identidad imprimible), sin servidor central. Pendiente de bajar a detalle (formato, cifrado vs. facilidad), pero deja de ser un hueco abierto y condiciona ya la Fase 1: el formato de exportación es de primera clase.
La capa social (huecos 2–6) tiene ya enfoque en docs/design/network-trust.md:
- Arranque en frío. Doble motor: la app es útil en solitario (inventario sin red), así que se adopta para uso personal y la red crece por debajo; y siembra física en ferias, mercados y colectivos (Red de Semillas), donde ya hay gente que comparte. Los encuentros presenciales arrancan a la vez la red y la confianza.
3–4. Confianza y moderación. Red de confianza estilo Duniter/Ğ1: participas desde el minuto uno como "desconocido"; con ~5 certificaciones (parámetro) de miembros entras en "gente conocida". Las certificaciones se dan cara a cara (en la feria). El spam/estafa se queda en "desconocido" y se filtra solo, sin autoridad central.
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Relays. Sí, la propia app puede hacer de relay (oportunista), combinado con intercambio por proximidad física (feria: Bluetooth/QR, cero infraestructura) y algún relay comunitario barato (colectivos/Comunes, no una empresa).
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Mensajería (hueco grande destapado). Hace falta mensajería 1:1 cifrada dentro de la app (estilo Wallapop) para cerrar tratos sin dar el teléfono. Va sobre la misma identidad Nostr (NIP-17), es de
commons_core, y el mockup10_chatya la preveía. (La "autenticidad de variedad" se cubre con confianza + procedencia.) -
Avisos legales. Empezar por unas pocas jurisdicciones de marco común (Europa) y ampliar luego.
Ninguno bloquea la Fase 1 (inventario), pero la capa social es un salto grande e indivisible (ofertas + mensajería + relays + confianza, todo junto). El detalle y las decisiones pendientes están en docs/design/open-decisions.md.